Al entrenar nuestro cuerpo entra en una fase llamada catabolismo, es decir, nuestros depósitos de energía se vacían y se destruyen nuestras fibras musculares. Es imprescindible comer después del entrenamiento, ya que nuestro cuerpo está más receptivo a recoger y almacenar energía para iniciar el proceso de recuperación muscular. Las reservas de glucógeno y los aminoácidos son la clave para llevar a cabo una correcta recuperación, algo que conseguiremos si añadimos estos deliciosos platos a nuestra dieta después de entrenar.